Muy pocos, entre los 1.728 planetas extrasolares confirmados, son
rocosos y están en la zona de habitabilidad desde donde la vida pudiera
hacer un guiño hacia la Tierra.
Zona de habitabilidad, esa donde el agua pudiera estar en forma líquida gracias a la energía llegada de la estrella.
¿Pero
y si la ecuación estuviese incompleta? ¿Si la vida misma fuera una
condición para que un planeta fuera habitable? El elemento, ignorado
hasta ahora, modificaría el concepto y los límites de la zona de
habitabilidad planetaria.
Es la propuesta sustentada por científicos locales en artículo en revisión en Biogeosciences, journal interactivo.
El grupo, integrado por Germán Poveda, Pablo Cuartas, Jorge Zuluaga y Juan Salazar, planteó una redefinición de la zona de habitabilidad para incluir los efectos de la vida.
Es
que un mundo hostil para la vida podría convertirse en amigable porque
alguna forma viva le adiciona elementos para que exista más vida. "Lo
que no sabemos es si el proceso sería gradual o si al contrario (como
intuimos) la aparición de la vida y de las condiciones de habitabilidad
se darían simultáneamente", dijo el astrónomo Zuluaga.
En La Zona
Habitable de Planetas Habitados, los autores discuten e ilustran la
hipótesis de que la vida altera de forma sustancial el estado de un
ambiente planetario y por lo tanto modifica los límites de esa zona
estimada para un planeta deshabitado.
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